¡Primer viaje al mundo de la robótica completado con éxito!

En Educación Infantil hemos comenzado una apasionante aventura: ¡Adentrarnos en el mundo de la robótica educativa! A través del juego, la experimentación y la curiosidad, nuestro alumnado está dando sus primeros pasos en el pensamiento computacional de una forma manipulativa, divertida y adaptada a cada edad.

Tras la formación recibida ,sobre metodología STEAM, las docentes han llevado al aula diferentes propuestas prácticas para aplicar los conocimientos adquiridos junto a su alumnado.

Una de las actividades desarrolladas ha estado centrada en la iniciación a la programación y el pensamiento computacional. Antes de utilizar el robot educativo, el alumnado experimentó con su propio cuerpo a través de una dinámica manipulativa y vivencial. Para ello, se diseñó una cuadrícula con aros en el suelo donde los niños y niñas debían desplazarse siguiendo las instrucciones dadas por sus compañeros. De este modo, aprendieron conceptos básicos como avanzar, retroceder, girar o seguir una secuencia de pasos.

Nivel de 3 años: primeros movimientos con el robot.

Los más pequeños han descubierto cómo funciona un robot aprendiendo a programarlo mediante instrucciones muy sencillas: delante y detrás.

A través de propuestas manipulativas y dinámicas de juego, han comenzado a comprender que los robots necesitan órdenes para moverse y que cada acción tiene una consecuencia. Poco a poco, han ido anticipando movimientos y observando cómo el robot respondía a sus indicaciones.

Esta primera toma de contacto ha despertado su curiosidad y ha favorecido el desarrollo de la atención, la orientación espacial y el razonamiento lógico.

Nivel de 4 años: descubrimos Matatabot

El alumnado de 4 años ha realizado su primera sesión de robótica con Matatabot, ¡un robot muy divertido!

La actividad se desarrolló en dos momentos diferenciados:

En gran grupo, descubrimos el funcionamiento del robot y todas sus posibilidades. Observamos cómo se mueve, las piezas que lo componen y cómo responde a las instrucciones que le damos.

Fue un momento lleno de preguntas, descubrimientos y mucha emoción.

Posteriormente, en pequeño grupo, pusimos en práctica lo aprendido. Los niños y niñas planificaron y programaron secuencias de movimientos de manera manipulativa, lúdica y cercana.

Mediante el juego y la experimentación física, utilizaron Matatabot para desarrollar habilidades tan importantes como:

  • La colaboración entre compañeros.
  • El pensamiento lógico.
  • La creatividad.
  • La resolución de problemas.

Nivel de 5 años: planificamos rutas y resolvemos retos

El alumnado de 5 años ha profundizado aún más en el uso de Matatabot a través de diferentes sesiones.

En pequeño grupo, tuvieron un primer contacto con todos los componentes del material:

  • El robot
  • La torre de control
  • El tablero
  • Las fichas con flechas de dirección
  • Los números que indican los pasos

Aprendieron las instrucciones básicas: avanzar, retroceder y realizar giros hacia ambos lados. Después, ejecutaron rutas sencillas para comprobar cómo el robot seguía las órdenes programadas.

En la segunda sesión, el reto aumentó. Sobre un tablero con imágenes de comida, los niños y niñas debían planificar rutas para que el robot llegara hasta el alimento.

Para ayudarles en la planificación utilizamos tres banderas visuales:

Verde: salida
Azul: casilla prohibida
 Roja: llegada

Antes de programar, observaron el tablero y pensaron qué movimientos necesitaba realizar el robot para llegar al destino evitando los obstáculos. Después, colocaron las fichas de movimiento en la torre de control y, al pulsar el botón “Play”, comprobaron si su programación era correcta.

Aprender jugando

Estas experiencias de robótica educativa permiten trabajar contenidos fundamentales de manera vivencial y motivadora. A través del juego, el alumnado desarrolla:

  • El pensamiento lógico
  • La percepción espacial
  • La capacidad de anticipación
  • La resolución de problemas
  • La autonomía y el trabajo cooperativo

Además, aprenden a ponerse “en el lugar del robot”, comprendiendo direcciones y giros desde otra perspectiva.